MUNDO

Los gobiernos europeos "son cómplices" en la tortura a refugiados en Libia, según Amnistía Internacional

La ONG denuncia a Europa por el trato a los migrantes en Libia, un país plagado de milicias y redes de tráfico de humanos.

La Unión Africana evacuará en seis semanas a 20.000 inmigrantes africanos atrapados en Libia

Francia acoge a los primeros refugiados subsaharianos evacuados desde Libia por la ONU

Amnistía Internacional acusó el martes a los gobiernos europeos de "complicidad" con las espantosas detenciones de migrantes en Libia, denunciando su asistencia a los guardacostas del país, implicados en la trata de personas, según la organización.

"Los gobiernos europeos son cómplices de manera deliberada en la tortura y en el abuso de decenas de miles de refugiados y de migrantes detenidos en condiciones espantosas por las autoridades de inmigración libias", dijo la ONG en un informe.

"Cientos de miles de refugiados y migrantes atrapados en Libia están a merced de las autoridades libias, las milicias, los grupos armados y los contrabandistas que suelen trabajar sin problemas juntos para un beneficio financiero", señaló el director de Europa de la organización no gubernamental, John Dalhuisen.

Miles de refugiados, señaló Dalhuisen, son retenidos "indefinidamente en centros de detención atestados de gente donde son sujetos a abusos sistemáticos". "Los Gobiernos europeos no sólo han estado al tanto de estos abusos. Al apoyar activamente a las autoridades libias a impedir los cruces por mar y contener a la gente en Libia, son cómplices de estos abusos", agregó.

En medio del caos posterior a la caída del régimen de Muamar Gadafi las redes de tráfico de seres humanos se han multiplicado. Con el cierre de la ruta migratoria de los Balcanes en 2016, cada vez más migrantes han decidido cruzar Libia: un país desértico dividido en dos gobiernos con sus respectivas milicias.

Tres formas en las que Europa se hace cómplice

El informe va más lejos y enumera las tres formas en la que Europa ha cooperado con libios implicados en este problema. La primera está relacionada con el compromiso europeo de suministrar apoyo técnico y ayuda al Departamento libio para el Combate de la Migración Ilegal, que está a cargo de los centros de detención, señala AI, con sede en la capital británica.

La segunda forma es que los europeos han permitido que los guardacostas libios intercepten a la gente en el mar, al proporcionarles entrenamiento, equipo y ayuda técnica. Finalmente, según AI, hay acuerdos de las autoridades libias y grupos armados para animarles a detener el contrabando de gente.

El director europeo de AI urgió a los gobiernos europeos a "repensar sus vínculos de cooperación con Libia en materia de inmigración para permitir que las personas lleguen a Europa por vías legales, incluyendo la redestinación de decenas de miles de refugiados".

Para el directivo, "al apoyar a las autoridades libias a dejar atrapadas a las personas en Libia (...) los gobiernos europeos han demostrado que sus verdaderas prioridades son cerrar la ruta migratoria a través de Libia, sin preocuparse de las consecuencias".

Ante las condiciones a las que se enfrentan los inmigrantes en Libia, la Unión Europea ha optado por llegar a un acuerdo con la Unión Africana, anunciado a principios de diciembre: 20.000 inmigrantes africanos que esperan en centros de detención libios la oportunidad de cruzar el Mediterráneo serán repatriados a sus países de origen.

Tillerson dice que Estados Unidos está dispuesto a dialogar con Corea del Norte sin condiciones previas

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, dijo este martes que su país está dispuesto a abrir un proceso de diálogo con Corea del Norte sin condiciones previas.

"Reunámonos", dijo Tillerson desde Washington, en un aparente distanciamiento de la línea anterior de exigir que cualquier negociación sea acerca del desmantelamiento del programa nuclear.

"En cualquier momento, estamos listos para hablar", agregó Tillerson. "Podemos hablar del tiempo, si quieren, o de si vamos a negociar en una mesa redonda o cuadrada".

"Luego podemos empezar a trazar una hoja de ruta de lo que podríamos estar dispuestos a trabajar en adelante".

El jefe de la diplomacia estadounidense reiteró sin embargo que su país no puede tolerar una Corea del Norte con armas nucleares.

No quedó claro si el secretario de Estado cuenta con el aval del presidente, Donald Trump, para abrir un canal de diálogo con Pyongyang.

Corea del Norte.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEste año, Pyongyang realizó 20 pruebas balísticas. La última, el pasado mes de noviembre.

La tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte no ha dejado de crecer en medio de las pruebas de misiles de Pyongyang.

Tillerson ya había expresado antes su deseo de establecer un proceso de negociación con el régimen de Kim Jong-un, pero Trump ha calificado el asunto de pérdida de tiempo.

Los norcoreanos tampoco han mostrado gran interés en un proceso de diálogo con Estados Unidos, al menos hasta haber desarrollado la capacidad de atacar el país con misiles nucleares.

Un desafío creciente

Pese a las sanciones económicas de la comunidad internacional, Pyongyang no ha detenido su programa armamentístico. Todo lo contrario.

Este año, Pyongyang llevó a cabo una veintena de pruebas balísticas. La última de ellas, el pasado mes de noviembre.

El día 28 de ese mes, Kim Jong-un ordenó el lanzamiento de un misil balístico intercontinental y la prueba fue un éxito.

Según Pyongyang, el misil que lanzó, el Hwasong-15, es "capaz de alcanzar territorio de Estados Unidos".

El misil voló a mayor altitud que los anteriores antes de caer en aguas japonesas y los expertos consideran que ello representa una "mejora significativa" para la carrera armamentística de Corea del Norte.

No obstante, algunos analistas aún tienen dudas de que Corea del Norte tenga la capacidad de atacar el continente estadounidense con una bomba nuclear.

Flor de susto: un terremoto de 6,2 grados sacudió el sureste de Irán

Un terremoto de magnitud 6,2 sacudió este martes al mediodía la región de Kerman, en el sureste de Irán, informó el Centro Sismológico de la Universidad de Teherán, pero los daños fueron escasos.

   

Dieciocho personas resultaron heridas por el terremoto, que afectó especialmente a las localidades de Hejdak y Ravar, según los servicios de emergencia citados por la cadena de televisión pública IRIB. Las autoridades señalaron, además, que algunas casas viejas fueron destruidas en seis localidades y que se suspendieron las clases en escuelas y universidades. El terremoto se registró a las 12H13 (08H43 GMT) en una región que ya había sido golpeada el pasado 1 de diciembre por un sismo de magnitud 6,0, que no causó víctimas, precisó la Universidad de Teherán.

   

Para el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), tuvo una magnitud de 5,9. El epicentro del sismo fue localizado en Hejdak, a medio centenar de kilómetros al norte de Kerman, la capital de esta provincia situada a unos 800 km al sureste de Teherán. El terremoto fue seguido de al menos nueve réplicas, cuya magnitud fue de entre 2,8 y 4,2, según la Universidad.

  

Irán, situado en los límites de varias placas tectónicas y atravesado por varias fallas, constituye una zona de fuerte actividad sísmica. El lunes, un sismo de magnitud 6,0 según el instituto iraní (5,4 según el USGS), con epicentro cerca de la ciudad de Halabya, sacudió la región de Kermanshá (oeste). El temblor no causó víctimas en esta región fronteriza con Irak, la misma donde el 12 de noviembre un terremoto de magnitud 7,3 provocó 620 muertos y más de 12.000 heridos, según el último balance dado a conocer. Esta catástrofe había provocado también la muerte de ocho personas en Irak.

   

En diciembre de 2003, en Bam, en la provincia de Kerman, un terremoto mató a por lo menos 31.000 personas y destruyó prácticamente toda la ciudad. En abril de 2013, dos sismos ocurridos con unos pocos días de diferencia, de magnitud 6,6 y 7,7, respectivamente, dejaron unos 40 muertos en Irán y otros tantos en el vecino Pakistán. En junio de 1990, un sismo de magnitud 7,4 tuvo lugar en Irán, cerca del mar Caspio (norte), causando 40.000 muertos y más de 300.000 heridos, y dejó sin hogar a medio millón de personas. En unos segundos, una superficie de 2.100 km2 que albergaba 27 ciudades y 1.871 pueblos, quedó por completo devastada.

 

Hezbolá advierte que vuelve a enfocarse en Israel tras seis años de guerras regionales

El eje de la resistencia [en la región] se enfocará una vez más en la causa palestina”, han sido este lunes las palabras de Hasan Nasralá, líder del partido-milicia libanés chií Hezbolá, ante decenas de miles de personas reunidas en la periferia sur de Beirut para protestar contra las declaraciones del presidente de EE UU, Donald Trump, que han consagrado a Jerusalén como capital israelí. En un discurso televisado retransmitido en directo ante los congregados, Nasralá ha llamado a una tercera intifada e instado al mundo árabe y musulmán a coordinarse en pro de la defensa de Palestina. “Miles de mártires se dirigen a Al Quds”, ha acotado.

Manifestación en defensa de Jerusalén como capital palestina este lunes en Beirut.
Manifestación en defensa de Jerusalén como capital palestina este lunes en Beirut. AZIZ TAHER REUTERS

La retórica de Nasralá devuelve al brazo armado del partido-milicia a la lucha que en 1982 vio nacer a Hezbolá en tanto que movimiento de resistencia como respuesta a la ocupación israelí del sur del Líbano (1982-2000). Tras más de seis años de injerencia bélica regional luchando en la vecina Siria, codo a codo con las tropas de Bachar el Asad, en Irak  junto al Ejército y las milicias iraquíes, y en Yemen en apoyo a los Houthis, Nasralá ha reenfocado el frente de batalla hacia la frontera sur libanesa contra el “enemigo sionista” y en apoyo del pueblo palestino.

“La decisión de Trump será el principio del fin de Israel”, ha reiterado Nasralá al tiempo que los manifestantes rugían: “¡Muerte a América! ¡Muerte a Israel!”. "Defenderemos al pueblo palestino, que realiza inmensos sacrificios y resiste con piedras y espadas hasta la victoria. Cuando venzamos, los musulmanes podrán rezar en la mezquita de Al Aqsa y los cristianos en la iglesia del Santo Sepulcro", añadió Nasralá. Decenas de miles de personas han recorrido, segregadas por sexos, una de las mayores arterias de Dahie. Ellas, han cargado con una llave gigante, símbolo del retorno de los refugiados palestinos a sus hogares en los territorios ocupados. Ellos, con una enorme maqueta de la mezquita de Al Quds de Jerusalén, representada como capital palestina. Al igual que en el resto de manifestaciones que han sacudido al mundo árabe, tampoco ha faltado la quema de banderas israelíes y estadounidenses junto a los retratos de un caricaturizado Trump.

Ninguna bandera iraní ha ondeado este lunes sobre los allí presentes, más que las de Hezbolá, las palestinas, libanesas y del partido chií aliado Amal. A pesar de la masiva asistencia, los efectivos de seguridad de Hezbolá se han esmerado en mantener una meticulosa organización, distanciándose así de los violentos enfrentamientos protagonizados entre manifestantes y fuerzas armadas libanesas este domingo, que empañaron la protesta organizada por diversas facciones palestinas y movimientos izquierdistas libaneses en las proximidades de la embajada de Estados Unidos, a las afueras de Beirut.

Un discurso con doble audiencia

Hace apenas una semana que Nasralá anunció la retirada de sus combatientes de Irak. Aún presentes en los combates contra el ISIS al este de Siria, el líder de Hezbolá ha recordado este lunes las victorias del “eje de la resistencia” sobre el Daesh (acrónimo del ISIS en árabe). Lo ha hecho el mismo día en el que el mandatario ruso, Vladimir Putin, se fotografiaba junto a su homólogo sirio, Bachar el Asad, en una base aérea en la costera región siria de Latakia. Putin ha aprovechado su visita sorpresa para anunciar el retiro de una "parte significativa"del contingente militar que mantiene desplegado en el país. Anteriormente ya había vaticinado "el fin próximo" de las operaciones militares conjuntas en Siria iniciadas dos años atrás.

Clamando una victoria regional contra el ISIS, Hezbolá anuncia su progresiva retirada de las guerras regionales. Una postura que responde indirectamente a las dinámicas internas del Líbano donde la injerencia de Hezbolá en el país vecino (Siria) ha estado a punto de provocar una crisis nacional. Ha sido la interferencia iraní en la región, valedor de Hezbolá, una de las razones por las que el primer ministro libanés, Saad Hariri, adujo el pasado mes la renuncia de su cargo por sorpresa y desde Riad, la capital de Arabia Saudí y país que respalda el bloque político libanés que preside Hariri. Tras unas intensas negociaciones internas y regionales, los diferentes partidos libaneses, incluido Hezbolá, se han comprometido a disociarse de las contiendas regionales. Este lunes, Nasralá pronunciaba un discurso de cara a una doble audiencia, con un mensaje de disociación regional frente al Gobierno libanés que integra, y hacia el archienemigo israelí con quien libró la última guerra en julio de 2006 con un “estamos de vuelta”.

En el último mes, tanto Hezbolá como Israel han intercambiado a través de la prensa acalorados mensajes haciendo retumbar los tambores de guerra. El Ejército israelí ha reforzado sus defensas en la frontera norte con Líbano al tiempo que ha simulado la mayor maniobra militar que han protagonizado sus tropas en el norte del país ante un posible futuro enfrentamiento con Hezbolá. Por su parte, Hezbolá ha recalcado la experiencia bélica adquirida en la guerra siria tanto en operaciones ofensivas como en la coordinación con aviaciones de ejércitos regulares como la siria y rusa. El último guiño lanzado por la milicia libanesa ha sido un vídeo divulgado la semana pasada en el que aparece Qais al Khazali, comandante de una milicia iraquí respaldada por Teherán, visitando la frontera sur del Líbano. Un mensaje a través del cual deja entrever que la próxima guerra que libre Israel no será solo contra Hezbolá, sino contra un frente unido con milicias iraquíes e iraníes aliadas con las que ha compartido frentes en el último lustro.

Desmontando Narcos: "La gente piensa que lo que pasa en la serie todavía ocurre en Medellín"

El arquitecto Mauricio Facio Lince critica el "halo de Robin Hood en torno a Pablo Escobar" existente fuera de Colombia

Por qué no se puede hablar de paz en Colombia

El famoso "plata o plomo" que pronuncia el personaje de Pablo Escobar en la popular serie de Netflix que busca recrear la vida del narcotraficante colombiano ha traído más inconvenientes que beneficios a la ciudad en la que transcurre la ficción: Medellín. Una urbe cuya realidad hoy en día dista mucho de los años de guerra en los que los muertos se contaban por miles.

"La gente piensa que lo que está pasando en la serie 'Narcos' es una cosa que todavía está ocurriendo, no hay una diferencia entre el pasado y el presente", explica el arquitecto colombiano Mauricio Facio Lince (43 años), que pretende dar luz al público español sobre la realidad de lo que hoy sucede en su ciudad natal frente a la ficción creada por el conocido canal de televisión a la carta. A través de 'Medellín, más allá de Netflix', una conferencia que pronunciará hoy en Casa de América, desea desmontar "el halo de Robin Hood en torno a Pablo Escobar con el que se ha querido vender la serie" y "que es muy desafortunado para los que vivimos esa parte de la historia".

Facio Lince conoce bien de lo que habla porque vivió los peores años de la guerra del narcotráfico de Medellín. "La época más dura fue en la adolescencia, donde vivimos 400 muertes por cada 100.000 habitantes", recuerda el arquitecto. "Yo era el encargado en mi casa de llamar a todas mis tías cuando sonaba una bomba en la ciudad, para ver dónde había sido y si todos estábamos bien", añade el que fuera secretario de Gobierno de Medellín durante la alcaldía de Sergio Fajardo. "Nosotros estábamos en una ciudad en guerra, terrorífica, lo que no puede pasar es que la gente piense que estamos en esa urbe hoy en día", critica Facio Lince. "Ya superamos ese momento y esperamos no volverlo a tener nunca más", subraya este arquitecto, que en la actualidad se encuentra en España cursando un máster y cuyo último trabajo lo realizó en la Fundación Mario Santo Domingo como director de Desarrollo Integral de Comunidades Sostenibles.

"Toda la gente de Medellín de esa época, de mi generación, sufrimos la pérdida de personas cercanas alrededor nuestra que fueron afectadas por la violencia del narcotráfico", destaca el arquitecto colombiano, sin embargo, también "logramos superar eso y poner a la ciudad en el estandarte en el que está hoy".

Facio Lince es testigo del gran cambio que ha vivido Medellín: "Desde el año 2004 en adelante las cuatro últimas administraciones de los alcaldes lograron dar la vuelta a Medellín a través del urbanismo social, la implementación de programas de educación, seguridad, transporte... Lograron cambiar esa historia de Medellín y ponerla hoy en un punto distinto". O lo que es lo mismo salir de la lista de las 50 ciudades más peligrosas del mundo que Medellín llegó a encabezar.

Por ello, al arquitecto critica tanto la visión que en el exterior se tiene de la ciudad colombiana como de la serie. Algo de lo que se percató de forma más intensa en España, cuando le pronunciaron las famosas palabras que usaba Escobar, "plata o plomo", o cuando descubrió la publicidad tan agresiva que en Europa hace Netflix de la serie, como el cartel que se instaló en la Puerta del Sol de Madrid con la frase "Oh, blanca Navidad".

De ahí que se haya decidido a presentar la ponencia 'Medellín, más allá de Netflix'. "Fuera de Colombia se reivindica el nombre de Pablo Escobar en lugar de ponerse en contra de una persona que mató a más de 15.000 personas", destaca el arquitecto. "Esa reivindicación empezó a producir en Medellín cosas como los 'narcotours'", explica Facio Lince, que señala que hay 18 empresas en la ciudad colombiana que promueven recorridos en los que visitan la tumba de Escobar o la cárcel en la que estuvo, y todo ello sin ningún tipo de perspectiva histórica. Hasta un hermano del famoso narcotraficante gestiona una de estas atracciones turísticas.

"No puede haber un personaje más malo en la época en Colombia", rememora el arquitecto colombiano. "Sólo entre los años 89 y 93 murieron más de 5.000 personas por esa guerra del narcotráfico en Medellín, es casi el doble de las personas que murieron en las dictaduras de Argentina o de Chile en 18 o 20 años que duraron", apostilla, "épocas de terrorismo donde todos los días morían más de 25 personas". Para Facio Lince, Escobar murió en 1993 y en 2017 Netflix le revive.

Un conflicto de más de 50 años

Medellín ha cambiado, aunque Facio Lince explica que todavía hay narcotráfico o problemas como pobreza o inequidad. Lo que no justifica que Netflix se "enriquezca" con la vida de Escobar sin contar "la otra parte de la historia" y que los medios de comunicación le hagan el juego con "titulares nefastos".

Aunque Medellín sufrió más los inconvenientes del narcotráfico que del conflicto armado, el arquitecto colombiano subraya que "la estructura del financiamiento de las FARC era a través" de los 'narcos'.

Por su parte, es un firme creyente en la paz, que debe ser "construida por todos" y "a través de la educación, de las oportunidades de empleo, de la equidad y no de los fusiles".

La Unión Europea le dice no a Benjamin Netanyahu sobre Jerusalén

Mogherini afirma que no seguirán el ejemplo de Trump ni moverán las embajadas. Aboga por la "única solución realista": dos Estados y cocapitalidad.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha logrado convencer a la UE sobre las bondades, beneficios y contribución para la paz que supondría, a su juicio, que más Estados europeos reconozcan a Jerusalén como capital y decidan seguir el ejemplo de EEUU y empiecen a hacer planes para mover sus embajadas. "Creo que se ha dado cuenta, escuchando a los ministros él mismo, de que hay unidad en la UE sobre esto y que la única solución realista al conflicto entre Israel y Palestina se sustenta sobre dos Estados con Jerusalén como capital de ambos", ha afirmado esta tarde Federica Mogherini.

En la primera visita de un primer ministro israelí a las instituciones europeas en 22 años, Netanyahu se ha visto con la alta representante para la Política Exterior y ha participado durante casi dos horas en la reunión que los ministros de Exteriores comunitarios han celebrado en Bruselas. A su llegada, muy temprano, el líder del Likud afirmó, como hizo la víspera en París, que "Jerusalén es la capital de Israel y nadie puede negarlo. No obvia la paz, hace posible la paz porque la realidad es la esencia de la paz" y, confiado, señaló que "todos o la mayor parte de los países europeos trasladarán sus embajadas a Jerusalén, reconocerán que es la capital de Israel y se implicarán de forma clara con nosotros en seguridad, prosperidad y paz".

La italiana, a su lado, prefirió esperar a la tarde. Y ya sin él, y tras haber charlado con más colegas, fue tajante: "Sé que Netanyahu ha dicho en varias ocasiones que espera que otros sigan la decisión del presidente Trump de trasladar sus embajadas a Jerusalén. Puede mantener sus aspiraciones para otros, porque del lado de la UE y sus Estados miembros, esta decisión no llegará", se aventuró. "No estamos buscando multiplicar iniciativas, sino desempeñar nuestro papel. Somos un poder firme, racional, de confianza y predecible", añadió en clara alusión a lo que parece no haber al otro lado del Atlántico.

La posición de la UE siempre ha sido lo suficientemente clara y lo suficientemente secundaria. Bruselas querría tener un peso mayor del que tiene en la zona, más influencia. Pero Israel nunca ha prestado mucha atención a su opinión y la ayuda humanitaria para proyectos en Palestina tampoco ha logrado que la UE sea una voz escuchada y atendida entre las diferentes autoridades.

Combinar sensibilidades es muy delicado. Hay países muy cercanos al Gobierno israelí, ahora y en el pasado, y otros muy críticos, también de forma atemporal. Y en el pasado alguno de los precursores de Mogherini ha tocado hueso intentando ir demasiado lejos. Bruselas apuesta firmemente por la solución de "los dos Estados" y una capitalidad compartida en Jerusalén.

En Tel-Aviv y Washington acusan a la UE de estar demasiado cerca de los palestinos, de ignorar o minimizar (algo reiterado por el primer ministro en su reciente gira) los ataques con morteros o los atentados con arma blanca de los últimos tiempos y de maximizar los reproches por las acciones de los soldados y las fuerzas de seguridad israelíes. En Oriente Próximo, el Parlamento Europeo y muchas capitales, las quejas a la Unión son precisamente por lo contrario. Un ejemplo es una misiva enviada estos días desde la Eurocámara a iniciativa de la Izquierda protestando por el silencio institucional ante la destrucción de bienes y proyectos financiados con dinero europeo.

Mogherini, en sus intervenciones hoy, ha puesto el foco en que los 28 tienen una "posición muy consolidada y unida" sobre que "la única solución realista y viable", la de dos Estados y las fronteras de 1967. "La UE seguirá respetando el consenso internacional sobre Jerusalén hasta que el estatuto final de la ciudad sea resuelto mediante negociaciones directas de las dos partes. Fue un claro y unido mensaje", afirmó la italiana.

Horas antes, tanto París como Londres habían reiterado que no habría sorpresas. "No estamos de acuerdo con el anuncio de que Jerusalén es la capital. Debería haber habido una decisión final de Estado, en particular porque Jerusalén está dividida en este y oeste y Jerusalén Este básicamente no es parte de Israel", dijo el secretario de Estado Británico, Alan Duncan, a su llegada a la reunión de titulares de Exteriores de la UE, en declaraciones recogidas por Efe.

El secretario de Estado británico insistió en que los Veintiocho transmitirán este mensaje "muy claro" al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que ha sido invitado a participar en un desayuno informal durante este consejo.

Los ministros son bastante escépticos sobre la decisión de Trump. Hay países, como República Checa, que habiendo "reconocido" estos días la capitalidad han avisado de que no moverán al personal diplomático si no hay consenso total en la UE .Pero son mayoría los que ven más problemas que soluciones y los que temen una escalada de violencia por la medida adoptada por Donald Trump. "No queremos ver a una Administración estadounidense desacreditada en lo que se refiere a las negociaciones en Oriente Próximo", avisó la alta representante, advirtiendo de que una decisión de ese calibre, y en solitario, está condenada al fracaso. Y ahí era realmente la voz mayoritaria.

De hecho, el Gobierno de Macron, ayer y hoy mismo por boca de su ministro, es partidario de que Bruselas ponga encima de la mesa una alternativa, una vía nuevapara aplacar los ánimos y dar "oportunidad a la paz".

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